El fin de una era

Posted by freak , Wednesday, December 8, 2010 10:21 AM

Suena pesimista ¿no? Pero para muchos eso es lo que es.

La franquicia de Harry Potter, que comenzó con los libros y nos encantó con la primera película se convirtió en un macro evento y convirtió a su autora en la única autora billonaria de la historia. De los libros se han vendido alrededor de 794 millones, en inglés o traducidos a 67 idiomas, se han convertido a películas y videojuegos, además, de la línea mercantil y del parque de atracciones.

El mundo mágico de Hogwarts era el imaginario que los niños modernos necesitaban. Algo a donde escapar y poder soñar, algo en lo que creer con la inocencia que solo se tiene a esa edad. En un mundo donde nos prohíben creer en unicornios, en hadas o sirenas, donde ya ni se puede creer en el niño Dios, Harry Potter nos mostraba una opción para creer en la magia. Y la magia llegó y se apoderó de muchos, que compraban libros, disfraces, varas, e iban a cada película viendo como poco a poco Harry iba creciendo.

Muchos maestros afirman que Harry Potter – los libros – les mostraron una forma entretenida de llegar a sus alumnos, de que se interesaran en leer. Y esa fue una generación más conquistada. Harry Potter no es sólo para los niños que necesitan creer en algo, sino también para los adultos, que encuentran profundidad e interés en las historias – y que admitámoslo: también necesitan creer en algo -.

Harry Potter, como libro, fue lanzado en el 97. Hace tres años salió lo que sería el último: Las Reliquias de la Muerte. Como los anteriores, conté con el privilegio de tenerlo en mis manos y devorarlo. De llorar y estresarme con cada encuentro entre Harry y Voldemort. Además, tenía en el fondo un desazón: no quería que se terminara. Sabía que no venían más.

Al final, ganó mi curiosidad, y terminé el libro con una certeza de que nunca más existiría algo como Harry Potter – por más que los fans de Crepúsculo quieran hacérnoslo creer -. Ahora, tres años y cuatro meses después, salió la primera película del libro – que decidieron dividir en dos- y por supuesto, fui de las que asistió al estreno.

El cine estaba lleno, a pesar de ser las 9.30 pm. Hasta la primera silla donde uno queda con mico de ver para arriba estaba full. No era la única que sabía lo cerca que estábamos de no tener más Harry Potter.

La sala entera suspiró, se rió y lloró con la que para mí, es hasta ahora, la mejor película de la saga. De pronto sea mi sentimentalismo, pero creo que los productores y el director quieren que el final sea memorable.

Así que quedan unos siete meses. Antes que llegue la última gran batalla de Harry, Ron y Hermione. Y me hace preguntar algo: ¿Soy la única que siente un poco de dolor, como si estuviera perdiendo algo importante? ¿O será simplemente por lo que soy ñoña?

El asunto es que niños y adultos están viendo lo que es el preámbulo de final. Y espero estar ahí para finalmente poder decir adiós.

Publicada en: www.elclavo.com